La expresión “nunca se apagará” quiere decir que mientras haya materia para quemar, el fuego continuará quemando hasta no haber más materia para quemar.
El Profeta Jeremías profetizó que Jerusalén sería consumida con fuego que no se iba apagar:
Jeremías 17:27 Mas si no me oyereis para santificar el día del sábado, y para no traer carga ni meterla por las puertas de Jerusalén en día de sábado, yo haré encender fuego en sus puertas, y consumirá los palacios de Jerusalén, y no se apagará.
Sin embargo, ya ese fuego se apagó una vez que consumió todo:
2 Crónicas 36:19 Y quemaron la casa de Dios, y rompieron el muro de Jerusalén, y consumieron al fuego todos sus palacios, y destruyeron todos sus vasos deseables.